Su nombre es Eddie Edison, y es un sidekick (super-héroe junior o aprendiz de super-héroe).
Como la estrella de SIDEKICK por Paul Jenkins (parecido a Astro City por Kurt Busiek pero sin Astro City, y con un montón más de malas palabras...y travesuras), Eddie es Superior Boy, el compañero de Mister Excellent, el muy heroico y no muy brillante héroe de Metroville City. Pero ser un sidekick paga mal, o nada (entrega pizzas a domicilio para redondearse). Eddie no tiene ningún poder del cuál hablar, una abusiva novia nudista pofesional, y recientemente acaba de darse cuenta que Mister Excellent se está quedando con todo el dinero de patrocinios que ha firmado a nombre de Eddie.
Ah, de paso Eddie también se lo está haciendo con regularidad a la buenísima esposa de Mister Excellent.
Entonces, aburrido del sexo con la mujer del prójimo y sin un centavo, qué hacer?
Simple. Diversificar el mercado y firmar como sidekick de tres super-héroes más: Night Judge (una versión muy sensual de un agresivo Batman por Adam West), Brother Commando (99% de todos los clichés de reguetón y hip-hop que se puedan imaginar) y Justice Princess (Barbie + Wonder Woman sin el cerebro). Desafortunadamente, todos aceptan a Eddie y hacen declaraciones públicas de su nueva adquisición.
Ah - y encima de todo, el malvado Dr. Scurrilious ha sido liberado de prisión, y planea una venganza contra todos los héroes de Metroville, empezando con Hobo.
El #2 de este cómic nos muestra a Eddie empezando su carrera de sidekick múltiple con todo el peligro que eso conlleva: no responderle a las constantes insinuaciones e innuendo sexual de Night Judge; pasar por una golpiza como rito de iniciación por parte de Brother Commando; y debutar en la alfombra roja como Pony; la nueva chica sidekick de Justice Princess; y por supuesto, ser descubierto vestido como mujer en el traje de Pony por su novia.
Para el final de ese número, Eddie hace un llamado hacia el peligro que representa el Dr, Scurrilous, pero desgraciadamente nadie lo escucha, mucho menos Mister Excellent, quien piensa que Eddie está listo para su primera lección de vuelo.
Para los que no se divierten hace rato leyendo un cómic, les recomiendo bastante este. El arte es sólido y a tono para el tipo de libro, está escrito magistralmente por Paul Jenkins y es un descanso de tantas Crisis, Guerras y comics globalizados.
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