¡Apoye al Artista Nacional!, así como lo oye, con mayúsculas y todo.

Siempre he sido partidario de apoyar al compa, y de apoyar lo local. El mejor arte producido en nuestra tierra tiene la facilidad de hablarnos de cerquita al oído de los asuntos que más nos interesan y representan. En eso consiste su gracia, y su mérito, en ser de AHORA, de AQUÍ, de NOSOTROS. En poder hacernos sentir, y ver, y vivir cosas que nadie más podría decirnos de la misma manera. La tristeza de una tarde en Cartago no es la misma que la de una tarde en Chicago, en Baghdad o Kyoto. PERO, eso no quiere decir que todo obra nacional sea buena, solamente las mejores pueden tener ese efecto y no todas las obras son “las mejores”, y ese detallillo es de particular importancia.

Entonces, mi primer punto es NO TODA OBRA NACIONAL, SÓLO POR SER NACIONAL, ES BUENA. Hay obras magníficas, hay artistas maravillosos, pero no todos son fantabulosas estrellas del magnificente firmamento artístico nacional. Hay basura, hay mierda suelta, desperdigada por ahí . . . hay vainas flojísimas, o terriblemente derivativas, o hechas a la carrera. Por cada genialidad de Pablo Granados, Ariel Arburola, Diquis Tiquis, Mekatelyu o Bruno Porter, hay un tren de mediocres en filita india por detrás escudándose en que son “Artistas Nacionales”, y que por eso debemos admirarlos.

El mejor ejemplo de esta actitud fue el pavoroso despotrique del productor Oscar Castillo en la página editorial de La Nación hace poco, cuando decidió responder a las críticas a la película “Mujeres Apasionadas”, dirigida por su esposa Maureen Jiménez. Su respuesta estaba desprovista de argumentos concretos sobre el mérito de la película, mas bien centrando su defensa en lo “costarricense” que era su película, y como lo ticos “merecemos desarrollar nuestro cine a nuestra manera”, manera asolapada de excusar su mediocridad técnica y su absoluto irrespeto hacia el público. (Los interesados pueden leerlo en esta dirección: http://www.nacion.com/ln_ee/2003/abril/06/opinion9.html).

Es importante buscar nuestro sabor, nuestra identidad, nuestro rango de posibilidades . . . pero no a costa de la calidad. Y cuando digo calidad refiriéndome específicamente a los cómics, no quiero decir papel brillante, ni super tintas multicolores y separaciones de compus supersónicas; a lo que me refiero es a guiones y textos sólidos, conocimiento de la narrativa y de la composición. Lo que se conoce como “saber del oficio”, por que un cómic mal escrito y mal dibujado y mal narrado, con un millar de colores e impreso en el mejor papel del mundo, es aún un mal cómic..

Entonces no se trata de tecnologías. Si el elenco de “Mujeres Apasionadas” hubiera entregado excelentes actuaciones, y el guión hubiera sido fresco e innovativo, a nadie le importaría demasiado la presencia o no de efectos especiales, o si la cámara era la más moderna y chiva del mercado. La calidad siempre recae en lo bases, y el decorado es solamente eso ¡decorado!

Hacer lo máximo posible con lo que se tiene a mano es una honorable tradición latinoamericana. Somos diestros en lo que llamo “arte de guerrilla”, y este ha dado deslumbrantes resultados, porque hemos aprendido a hacer MÁS con MENOS. Si conocen las primeras esculturas de José Sancho armadas con material de deshecho sabrán a lo que me refiero, (y si no ya es hora que se den una vuelta por InBios en Santo Domingo de Heredia donde hay varias en exposición permanente). No se necesita acceso a sofisticados equipos o complicados aparatos, CON LO QUE HAY EN COSTA RICA SE PUEDE PATEAR CULO. Ese es mi segundo punto. No hay excusas. No es un asunto de recursos materiales, es una cuestión de recursos mentales. De ingenio.

No podemos seguir tapándonos con el viejo decir ese de “está muy bien para ser de acá” porque esa actitud no ayuda en nada al arte nacional, mas bien lo alcahuetea y le permite estancarse. Ayudar al arte nacional es ser crítico, no complaciente. Es aplaudir el logro, y chiflar el zafis. Es no perdonar nada y exigir como se le exige a cualquier otro.

Si queremos mejorar nuestro acceso a cómics de calidad, a música de calidad, a cine de calidad, tenemos que ser vigilantes y dejarnos de complejos. Estar atentos a todo lo que aparezca en nuestro alrededor que nos parezca especial, y emprender cualquiera de nuestros proyectos con toda la seriedad y ambición posible.

Y para eso está este espacio. Cuando sepan de algún cómic nacional que quieran que tenga un espacio de promoción o de discusión, pues manden algo. Acá lo veremos y lo discutiremos con ustedes. Mientras tanto cumplan con su parte, si ven algún cómic local, cómprenlo, denle un chance, una leídita, a ver qué . . . si les gusta, compartan las buenas nuevas y hablen con sus compas, y si lo encuentran flojo, mándenle un correo o algo al creador y le jalan las orejas (le pueden decir: mae, leí su brete, pero le faltó esto y esto).

Lo importante es estar en pie de lucha por nuestro arte. Y ese es mi tercer y último punto, CUMPLAN CON SU PARTE. Si bien es haciendo cómics, organizando convenciones, publicando fanzines, prestando sus colecciones (a gente de confianza), regalando novelas gráficas en navidades y cumpleaños, ¿entienden a lo que voy?. Si queremos una escena local tan vibrante y exitosa y productiva y solidaria como la que hay en otros lugares, tenemos que crearla nosotros, los que amamos el medio. Empiecen en su casa, su cole, su barrio, su brete . . . busquen, apoyen, dibujen. HAGAN.

Es NUESTRO arte, el costarricense. Y es nuestro ARTE, el cómic.

Apoyen lo bueno. Compartan lo que descubren por ahí. Pulséenla. Cáguense en el mediocre. Exijan. Reúnanse. Hagan una escena local de cómics. No hay excusas.

Nos toca a nosotros, por fiebres.

Rodolfo León Gamboa