Orson Welles y el Hombre Murciélago
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| Orson Welles |
El super-héroe cumple 64 años en
el 2003, y es sólo hasta ahora (o tal vez no) que logra
retener un cierto nivel de respeto por parte de los medios principales.
Crimen, horror, romance y hasta ciencia-ficción han tocado
los corazones de La Academia a través de los años
y han sido laureados como ‘adultas’ o sofisticadas
en una manera que probablemente nosotros nunca alcanzemos, y las
razones para eso son una hoja de doble filo. Lo primero es que
los superhéroes son vacilones o chistoso en una manera
en la que ni siquiera los cowboys alcanzan a serlo. Los amo y
siempre va a ser así pero ‘Juan Pérez’
no puede retener la risa cuando ve a Ben Affleck vestido como
el quinto integrante de Village People, sería mejor que
lo afrontaramos. La otra razón es que el tipo de escritores
y directores ligados a este tipo de proyectos no han sido nunca
de la variedad de Apocalypse Now. Claro que eso ha cambiado recientemente
con la inclusión de gente como Bryan Singer, Ang Lee, David
Goyer y Christopher Nolan, quiénes se meten a gusto entre
mayas y capas. Pero por los primeros cincuenta años o algo
así tuvimos a lo más un aventurero a la cabeza de
estos proyectos junto a uno que otro ‘blip’ en una
irregular fila de intentos.
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| Diseños de producción de la película
The Bat-Man de Orson Welles jamás vistos antes. |
Sin embargo, las cosas pudieron haber sido totalmente
distintas si las circunstancias se hubieran dado un poco más
a nuestro favor un tiempo corto después de la 2da Guerra
Mundial. El concepto embriónico del super héroe
no tenía ni diez años de edad cuando el tal vez
más ilustre director de sus días, Orson Welles,
consideró seriamente el llevar a cabo una cinta de Batman
llegando hasta la realización de sketches de pre-producción,
un primer guión conceptual y fotografia de casting que
proponía a varios amigos y colegas en prototipos de los
que hubiera sido versiones tempranas del vestuario y los personajes
finales. Un amigo mío de nombre Lionel Hutton, crítico
e historiador de cine muy respetado, ha tenido un acceso sin precedentes
a las posesiones y legado de Welles como parte de la investigación
que realiza para escribir su biografía (a la venta el próximo
año), y ha topado con montañas de escritos, notas
y papeles que habían sido ignoradas todo este tiempo. Todo
esto nos devuelve a la completa irrelevancia de los cómics
inclusive dentro de las artes populares y el completo desdeño
por el tema. El hecho de que Orson Welles contemplara la realización
de Batman como filme en 1946 es glorioso y a la vez fascinante
para gente como yo, pero embarazoso y motivo de verguenza para
los acólitos de Welles.
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Basil Rathbone |
No es un secreto que Orson welles amaba los famosos
“pulps”, habiendo actuado ‘The Shadow’
por radio y concibiendo la psicosis colectiva que representó
la “Guerra de los Mundos” , pero lo que si es un secreto
es su pasión por los cómics hasta su muerte en 1985.
Lo que llama la atención especialmente son sus artículos
en The Village Voice en 1973 acerca de el cómic Green Lantern/Green
Arrow escrito por Denny O’neil y dibujada por Neal Adams
de título “La verdadera contracultura reside aquí”,
y que se hiciera presente, sin grandes anuncios, a una de las
primeras convenciones de cómics en Nueva York organizada
por Phil Seuling. Probablemente no es un accidente que sus acólitos
snobs hayan dejado pasar estos hechos, pero el vasto tomo de Hutton
explora este aspecto de su personalidad con gran detalle, tuve
la suerte de leerlo y contar con esta información para
esta columna que al parecer el mismo Hutton disfruta. Los diarios
de Welles están llenos de notas acerca de los libros que
estaba leyendo en ese momento y un particular entusiasmo se nota
en la nueva ola de creativos que despertaron los cómics
en la década de los setentas y sesentas, que trajeron más
respeto y proesionalismo al medio que a él le apasionaba
tanto.
Sin embargo la carne del libro se encuentra en esos 8 meses de
pre-producción que invirtió en su propuesta de Batman,
después de haber tenido éxito con las películas
“ ‘Jane Eyre’“ y ‘The Stranger’.
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James Cagney |
Empezóa reunirse con National Comics (así
se llamaba DC Cómics antes) en 1944 para discutir el proyecto
Batman, pero su trabajo real no comenzó sino hasta que
se completó ‘The Stranger’ en 1946, entonces
se lanzó de lleno al proyecto. Reuniendo a muchos de sus
amigos y colegas de ‘Citizen Kane’, les propuso: ‘
una experiencia cinemática, un kaleidoscopio de heroismo,
pesadillas e imágenes nunca vistas salvo en el subconsciente
de Goya o del mismo Hawksmoor’. Welles planeó Batman
como un thriller psicológico para adultos, pero combina
lo que el llamaba ' el acelerado pulso cardíaco del show
de los sábados por la mañana con un nuevo estilo
de dirección kinética jamás antes vista ni
intentada en el cine norteamericano’ . Muchos de los sketches
que Greg Tolland hizo a pedido de Welles están incluídos
en el libro de Hutton y provocan escalosfríos en la espina
cuando los ves. Desafortunadamente no tengo permiso para enseñarles
nada más que lo ven en este artículo, sin embargo
todo estará en el libro, tanto los sketches junto con 36
páginas del tratamiento de una película que empieza
con la muerte de Thomas y Mary Wayne (no sé por que diablos
Mary) y termina con Batman desenmascarado peleando por su vida
contra Joker, Riddler, Two-Face y Catwoman en una prisión
de la que ellos tienen el control.
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George Raft |
Lo que para mi es el valor agregado fue leer las
anotaciones sobre el casting y las cartas de confirmación
dónde actores como George Raft confirma su papel como Two-Face
(después de que Bogart lo rechaza), James Cagney como The
Riddler (Acertijo), Basil Rathbone como The Joker, y la una vez
amante de Welles Marlene Dietrich como una muy exótica
Catwoman con el mismo pasado que Frank Miller le dió 40
años después en Batman: Year One. Robin está
completamente ausente de la película, pero el casting de
Batman fué la razón prinicpal de que el largometraje
se quedara varado y pasara a la historia. Welles quería
estar dentro del cast como Bruce Wayne y en el papel de Batman,
pero el estudio estaba interesado en un actor principal de más
tradición como Gregory Peck. Peck accedió y se sabe
que hasta se le fotografió en un traje en medio de la producción
de ‘The Earling’ y ‘Duel in the Sun’.
Welles se enfureció, siendo amigo de Peck, sintió
que el comprometer el casting podría echar a perder toda
su visión y estaba especialmente molesto ante la sugerencia
del estudio de que suplantara a Rathbone en el papel del Joker.
Las conversaciones terminaron de manera abrubta, Welles retiró
su proyecto y se dedicó por completo a ‘The lady
from Shangai’ y al proyecto cinemático ‘Macbeth’
en el que habia estado trabajando también hacía
algún tiempo.
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Marlene Dietrich |
Hasta que llegó 1966, cuando Batman
llegó al cine con Adam West y todo ese ritmo “chistoso
pero de mal gusto”. La tragedia para los aficionados al
cómic es que esa oportunidad en que pudimos haber obtenido
el respeto y apreciación total se perdió, en un
tiempo donde el cómic era aún muy joven y nadie
se había hecho una ide de quiénes éramos;
se ha perdido esta gran oportunidad por algo tan sencillo y discutible
como un casting. La película pudo haber sido un desastre,
es imposible saberlo, pero por las notas de producción
presentes, el tratamiento y el primer borrador que he estado leyendo
estas últimas semanas me han hecho pensar que esta película
pudo haber revolucionado el cine. Esta pudo haber sido una de
sus obras maestras, quien sabe, pudo haber lanzado el renacimiento
del superhéroe que estamos experimentando en nuestros días
con casts y directores de calidad de hace dos o tres generaciones
.¿John Ford trabajando en Capitán América
seguido de ‘The Bat-Man’? ¿ Cray Grant y Katharin
Hepburn como Clark Kent y Lois Lane? En alguna realidad paralela,
una muy rara, estas cosas son DVD’s reales en nuestros estantes
y Clint Eastwood está deseando que alguien le de media
oportunidad a su chistosa y ‘vieja’ propuesta de cowboys
“ Unforgiven” en la próxima reunión
de ejecutivos.