AL QUE NO LE CUADRE...
Por Rodolfo León Gamboa

¿Alguien tiene la menor idea de qué carajos pasa en la escena de cómics de Costa Rica? Hace un año el panorama local estaba cargado de potencial y entusiasmo y (¡oh, por Dios!) calidad. La Nación, el periódico más respetable e institucional de nuestro país nos guste o no, estaba lanzando la tira PANTYS, de Munguía... cargada con un tono irreverente, inteligente y curiosamente cálido; Ariel Arburola anunciaba con bombos y platillos el regreso de Ciudadana Heidi, ilusionándonos con el regreso de la mejor serie que ha salido de la escuela de Asesores Gráficos, y en el horizonte se prometían una infinidad de fanzines de nuevos talentos y de muchos de los artistas locales que trabajan mucho y nunca publican.

Un año después... bueno... La Nación canceló la serie de Munguía en el momento que su trabajo empezaba a mostrarse más pleno y consistente. La Ciudadana Heidi se dio una vueltilla bastante breve por las páginas de Neozaga, para luego desaparecer junto a su creador. La mayoría de los nuevos proyectos quedaron en el aire, y el grueso de lo que sí salió fue más manga-tico, ese que recicla ideas y poses sin mucha reflexión. Y, ¡además!, Neozaga, la revista de cómics más constante y sólida de nuestro país nos guste o no, subió su precio de 500 a 1000 colones. Mil. Ah-já, exacto, mil.

Y, solamente para aclarar unas cosillas, no es que sienta que uno no debe pagarle a un artista lo que se merece... pero lamentablemente el precio de la revista subió en un momento en que por un lado Ariel había repentinamente desaparecido de Asesores Gráficos (sin explicación alguna para la legión de sus seguidores), las Crónicas de Tinbetto se volvían ilegibles e inexplicables, Fran empezaba su segunda serie con un arte y guión mucho menos atractivo que su primer trabajo, y Carlitos le embarraba en la cara al lector su pérdida de cualquier tipo de interés en ErrePeGé. ¿Y encima suben el precio? Es magnífico que hayan mejorado la calidad de su impresión, pero lamentablemente yo pagaría más por tener ocho páginas de Post-Mortem fotocopiadas y pegadas con grapas de una esquinita de arriba, que por bretes donde la trama se ha vuelto tan difusa, que es imposible mantener el interés con episodios cada dos o tres meses, y una serie de artículos repletos de opiniones y actitudes sin firma ni nadie que dé la cara por ellos (con la clara excepción de Combo), sin importar como estén impresas.

Talvez puedan refutar esto aduciendo que a pesar de mis quejas, la
circulación de la revista está más alta que nunca (lo cual según mis
preguntas en Foto Sport y en Mora Books no es el caso), pero podría estar mucho mucho más alta. ¿Tienen alguna idea de cuanta gente que no leía cómics la compraba solamente por los bretes de Ariel, y los primeros bretes de Carlitos? Neozaga ha sido responsable por mantener el fuego del noveno arte vivo en este país, y la caída en su consistencia nos daña a todos... al igual que el retiro de Munguía de las tiras de La Nación fue una golpe severo en la credibilidad pública que empezaban a recuperar los caricaturistas nacionales.

Estamos en un atolladero. Y que la mayoría del público nacional solamente conozca la cara del manga-tico de nuestro arte por ser el más económicamente explotable, no nos ayuda en nada en el proceso de legitimización necesario para poder difundir mejor nuestra sub-cultura y garantizar así la supervivencia de nuestro medio. Puede pagar las cuentas y hasta llenar las arcas, pero si solamente nos restringimos a eso, estamos socavando la creatividad y la diversidad que caracteriza al noveno arte en otras partes del mundo. Tenemos mucho que ofrecer y mucho que ganar.

Mientras tanto creaciones tan brillantes y fascinantes como El Gato Barato de Pablo Granados se mantienen archivadas en gavetas o recogiendo polvo debajo de alguna cama por la inhabilidad de su autor de ponerlos en un formato accesible para el público nacional amante de cómics, de crítica social inteligente, excelente diseño gráfico y de fino humor negro. Todo lo que se necesita es un capital limitado, una fotocopiadora de buena calidad y muchas ganas para convertir esta alucinante obra inédita y algo mucho más trascendente.

Y es que en eso consistió el increíble éxito de la primera Neozaga... ¡hasta la portada era una fotocopia!, pero estaba tan repleta de ganas y energía y talento y calidad, que la desgraciada le brincaba a uno encima en la tienda y nos obligaba a comprarla, a comprarla varias veces para darle copias a nuestros amigos y amigas de la U, o del brete o del cole y hasta nuestros familiares... la combinación entre el magnífico precio y el entusiasmo que claramente la plagaba fue el factor determinante en su éxito.

Y hay mucho que aprender de ahí.

¿Cuanta gente tiene potenciales obras de arte en sus cajones? ¿Cuántos compran la Neozaga solo para quejarse del talento que tiene Cali para crear “hits”? ¿Cuántos hablan de cómo ellos pueden dibujar o escribir mejor que Tinbetto? ¿Cuántos se quejan de que nadie quiere publicar sus bretes? ¿Qué no hay mercado? ¿Qué a ese Mungía que le pasa?

Yo me incluyo entre los habladores y quejumbrosos en muchas cosas. Pero por más que me queje y hable, le tengo un respeto gigantesco a alguien como Roberto Guillén, que no le ha temblado el pulso para sacar su brete a como dé lugar, año tras año, firmándolo y sacando la cara mientras saluda a la afición. O a Munguía que la pulseó y la pulseó y logró más que muchos. Y es que realmente eso es lo que cuenta. Ese valor y fuerza que convierte las ideas y los proyectos en realidades,... en revistas de mil colones con portada multicolor y escuelas de dibujo... en toneladas de fanzines manga blanco y negro... en revistas de humor retorcido de crítica social... en un año entero valiente y solitario en Viva escuchando a la gente decir que eso no se puede.

Pues sí. Me confieso culpable de hablador. Y dos de mis amigos, Paulo y Beto, una vez me dijeron que si tanto no me cuadraba la escena local, que por qué carajos no sacaba yo mis trabajos y hacía algo al respecto. Y tienen toda la razón.

Les propongo algo.

Yo voy a sacar una revistilla, una fanzine, para a más tardar diciembre 2002. Espero ansiosamente que la destrocen y la juzguen severamente. Pero espero también que todos los otros creadores aficionados de cómics que han mantenido su silencio todos estos años ahorren sus cinquitos y corran luego a una fotocopiadora de su localidad. De fijo Darrin en Mora Books nos puede recibir los trabajos para distribuirlos desde ahí, ya que siempre se ha mostrado su apoyo prácticamente incondicional a la escena local de cómics.

Así que al que no le cuadre, que no se conforme.

Es hora de llenar los estantes de las ideas y los conceptos que se
desperdician en nuestros cajones y en nuestro cuadernos.

Al que quiera mandarme un correillo bomba, una cajita de chocolates o una muestra de su brete para demostrarme que estoy hablando mucha mierda puede hacerlo a:

Rodolfo León Gamboa
Apartado 137-3000
Heredia, Costa Rica.

O si quieren madrearme, o mandarme artículos interesantes, o contarme como están tan de acuerdo con todo lo que escribo, pueden hacerlo a: el_fo@gatofucsia.net

Hasta la otra,

Rodolfo León Gamboa.

 

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